Entrenamiento
Planificar la temporada, diseñar sesiones, cargas, evaluar y formar entrenadores.
Entrenar en el deporte de base es planificar una temporada entera con dos horas semanales, media pista y veintidós niños de nivel desigual. Estos cursos van de eso: objetivos por edad que se pueden medir, el calendario del año con sus parones y sus torneos, y cómo saber en febrero si el equipo va bien sin mirar sólo la clasificación.
Y de la sesión concreta: estructura, tiempo útil, transiciones que no se comen diez minutos, y cómo adaptar sobre la marcha cuando faltan seis jugadores o llueve. Después, lo que sostiene el trabajo a medio plazo: volumen, intensidad y descanso en edades de crecimiento —con los picos de maduración y la sobrecarga del que juega en dos equipos—, la evaluación que se cuenta a las familias sin rankings, el análisis de vídeo con un móvil y un trípode, y cómo forma un club a sus propios entrenadores.
